Hay quesos que se comen sin pensarlo. Y hay quesos que piden que pares un segundo. El Afuega'l Pitu Blanco es de los segundos.
Es uno de los quesos más viejos de Asturias. Se elabora con leche pasteurizada de vaca y tiene una forma troncocónica que no pasa desapercibida. Se recomienda cuando alguien quiere salir de los quesos suaves y probar algo con identidad.
El sabor es relativamente fuerte. Lo que lo hace especial es el retrogusto seco: te cuesta tragarlo, pero precisamente por eso no puedes comer solo un trocito. En la cata interna del 14 de noviembre de 2021 recibió 87 puntos. No está mal para un queso que parece hecho para discutir en la mesa.
Funciona para el que busca un queso de vaca asturiano con personalidad. No para el que quiere untar algo suave a las once de la mañana.
Lo elegimos porque en la selección probamos cinco quesos asturianos y este se quedó. Los otros cuatro eran correctos, pero no tenían ese punto seco que obliga a otro bocado.
No funciona para quienes prefieren texturas cremosas o sabores dulces. Tampoco para quien tenga molestias al tragar: ese retrogusto seco, que a muchos engancha, a otros puede resultarle incómodo.
Comprar un queso online no es lo mismo que comprar conociendo al productor. Aquí la diferencia está en que 250 Gramos de Queso es un distribuidor especializado en España, y el criterio de selección no lo pone un robot.
La consulta típica que se resuelve es: "¿Este queso es como el que comí en Asturias o es una versión suave para supermercado?" La respuesta exige haber probado el queso, saber de qué lote viene y qué espera el cliente. Eso no lo hace un call center.
En catálogo, todos los quesos parecen iguales. En el uso real, con el Afuega'l Pitu Blanco, la diferencia está en la textura compacta y en ese retrogusto que no se va. Quien busca encontrar queso de calidad online, con criterio, encuentra aquí una respuesta clara.
El Afuega'l Pitu Blanco no es para todo el mundo. Decirlo así, claro, es parte del oficio.
Hay más de un Afuega'l Pitu en la tienda, y cada uno juega en una liga distinta.
Afuega’l Pitu Blanco — 7.50€
Sabor relativamente fuerte, con un retrogusto seco que te hace tragar con dificultad. Pero esa misma dificultad es la que engancha: no puedes comer solo un trocito.
La etimología no es segura. Unos dicen que viene del estrangulamiento del cuello en la bolsa donde desuera el queso. Otros, que se refiere a la dificultad para tragarlo. También hay quien dice que se usaba en la crianza de pollos. Nadie lo sabe con certeza.
Relativamente. No llega a la intensidad de un queso muy curado, pero su retrogusto seco lo hace notar. Si no estás acostumbrado a quesos con carácter, mejor empezar por una versión fresca.
Cortado en porciones finas, a temperatura ambiente para que se exprese. Combina bien con pan, fruta y sidra. Al ser una pieza de textura compacta, aguanta bien el corte.
Con sidra natural, sin duda. También con membrillo o pera. Su punto seco pide contrastes dulces o una bebida con chispa.
El rojo lleva pimentón y una maduración más intensa. El blanco es más láctico y el retrogusto seco se nota más. Si el blanco te sabe a poco, el rojo es el siguiente paso.
No es la mejor opción. Su sabor y ese retrogusto seco suelen no encajar con paladares jóvenes. Mejor dejarles quesos más suaves.
Como queso de pasta compacta, aguanta bien en la nevera si lo envuelves en papel y lo guardas